MAG elimina 25 plazas de jefatura y refuerza agencias con personal técnico en territorio
Once reorganizaciones reorientan recursos hacia extensión agrícola, investigación y servicios sanitarios.
El MAG ejecuta inversiones por más de ¢5.900 millones para modernizar infraestructura del sector.
Periódico Mensaje
El Ministerio de Agricultura y Ganadería concluyó una fase de reorganización institucional que reforzó la presencia técnica en los territorios productivos, tras ejecutar 11 reorganizaciones en tres años que incluyeron oficinas centrales, la Dirección Nacional de Extensión Agropecuaria, SEPSA y las entidades adscritas INTA, SFE y SENASA, con aplicación en el 100% de sus unidades organizativas.
El Ministerio orientó la reorganización hacia funciones sustantivas del sector y priorizó la extensión agropecuaria, la investigación, la sanidad vegetal y la salud animal, con un enfoque territorial dirigido a mejorar la eficiencia institucional y eliminar duplicidades administrativas.
Como resultado del proceso, la institución eliminó 25 plazas vacantes de jefatura entre 2024 y 2025, sin afectar el personal en funciones, y reasignó el presupuesto asociado para crear 77 plazas operativas a nivel regional, mediante un ajuste en la composición de las plazas priorizando las funciones sustantivas en el territorio y la optimización de la estructura de costos; además, la institución liberó ¢45.673.535,48 que se destinó al fortalecimiento de los servicios para las personas productoras.
El refuerzo mejoró la cobertura de la red de extensión y permitió que 81 de las 84 agencias cuenten con personal suficiente para sostener la atención técnica en campo y la gestión operativa de la agencia; el MAG completará las tres agencias restantes con nombramientos programados antes de abril de este año.
Un ejemplo de este trabajo es el caso de la Zona de Los Santos, donde se fortaleció la atención al pasar de tres agencias de extensión con seis funcionarios en 2023 a un total de trece en la actualidad, lo que amplía la capacidad de atención y el acompañamiento técnico a personas productoras y organizaciones locales.
El ministro de Agricultura y Ganadería, Víctor Julio Carvajal Porras, explicó que el ordenamiento interno era necesario para fortalecer la presencia institucional en territorio. “El Ministerio no puede acompañar mejor al productor si primero no ordena su casa. La reorganización nos permitió ordenar la estructura, optimizar recursos y fortalecer las funciones sustantivas. Ese trabajo técnico se traduce en más personal donde hace falta, en el campo, con acompañamiento directo y con más capacidad en extensión, investigación y servicios sanitarios, según las necesidades reales de los territorios productivos”, indicó el jerarca.
La viceministra del MAG, Mary Ching Sojo, vinculó los resultados a medidas administrativas concretas. “La eliminación de duplicidades, la simplificación de procesos y el establecimiento de procedimientos claros fueron claves para lograr una gestión más eficiente. Todo lo que podía resolverse a nivel administrativo se ejecutó en su totalidad; cualquier impacto adicional en esta materia requerirá necesariamente ajustes de carácter legal”, señaló la jerarca.
La reorganización impulsó, por instancia, las siguientes mejoras operativas:
MAG Central: fortaleció la gestión financiera-contable y reordenó servicios institucionales y compras.
SEPSA: mejoró la generación y el uso de información sectorial para apoyar la planificación agropecuaria.
SFE: modernizó su funcionamiento y reforzó servicios regionales con mayor claridad de funciones y cadena de mando. •
SENASA: reorganizó su estructura para responder con mayor agilidad a exigencias de comercio internacional y a la protección del patrimonio pecuario, con redistribución de personal y simplificación de trámites.
INTA: concentró recursos en áreas estratégicas y fortaleció el liderazgo de los Centros de Innovación Agropecuaria.
Dirección Nacional de Extensión Agropecuaria: ajustó procesos para responder a las necesidades actuales de las personas productoras y sus organizaciones.
El MAG ejecutó un programa de inversión en infraestructura superior a ¢5.900 millones entre 2024 y 2026 y destinó esos recursos a laboratorio, agencias de extensión, estaciones experimentales, centros de innovación y oficinas centrales, esto con mejoras civiles y eléctricas orientadas a modernizar la infraestructura del INTA, el SFE y el SENASA en el ámbito nacional.