Venezuela: cuatro posibles escenarios tras la detención de Maduro
La incertidumbre sigue reinando en Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro por parte de las fuerzas armadas de Estados Unidos; las manifestaciones públicas, hasta el momento, arrojan poca luz con respecto a los pasos a seguir, mientras se mantiene una amenaza latente por una nueva incursión militar.
Periódico Mensaje
La Escuela de Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional (UNA) puso sobre el tapete el tema. En un conversatorio virtual reunió a sus académicos Carlos Cascante y María Fernanda Morales e invitó al académico de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales en Ecuador (Flacso), Alexis Colmenares, para dilucidar algunos escenarios posibles para el futuro inmediato de la situación política en el país suramericano. La moderación estuvo a cargo de Marco Vinicio Méndez, director de la Escuela.
Justamente, Colmenares expuso cuatro posibles escenarios que pueden desarrollarse en las siguientes semanas:
1. Transición gestionada con el régimen chavista, bajo control de Estados Unidos: Este escenario es el que, en principio, presentaron el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el secretario de Estado, Marco Rubio, en la conferencia de prensa posterior a la captura de Maduro.
Bajo este esquema, cabe pensar en que, efectivamente, la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, asuma el poder (el Tribunal Supremo de Justicia ya la ratificó), pero bajo los lineamientos dictados por Estados Unidos. El propio Trump indicó que si Rodríguez no se alinea, “la iba a pasar muy mal”.
2. Alta cohesión del chavismo, pero bajo control de Estados Unidos: Con este escenario se abrirían las posibilidades hacia una confrontación interna persistente, con la reagrupación de figuras afines a Maduro (Delcy y su hermano Jorge, presidente de la Asamblea Nacional; Diosdado Cabello, ministro de Interior, y Vladimir Padrino, ministro de Defensa).
“Podríamos hablar de una guerra híbrida persistente, conflictos armados en distintos ámbitos —en lo político, económico y social—, en donde hay actores aliados extraterritoriales como Cuba, Irán, China y Rusia, que van a estar en contra de la intervención por parte de Estados Unidos”, detalló Colmenares.
3. Alta intervención de Estados Unidos y baja cohesión chavista: Bajo este supuesto, se podría pensar en un protagonismo mayor de la oposición, donde destacan figuras como Edmundo González y María Corina Machado. Sin embargo, Colmenares ve este escenario como el “menos probable”.
“Sería verlo por etapas: ponemos orden conjuntamente con los maduristas y luego de que esté estabilizada la situación, ahí sí llamamos a la oposición para que, junto con la comunidad internacional, se organicen unas elecciones limpias y ordenadas”, explicó el experto.
La realidad, no obstante, dicta que de parte de Estados Unidos no existe confianza hacia Machado o González y que, en primera instancia, avalaría un trabajo conjunto con la vicepresidenta Delcy Rodríguez en un proceso transitorio.
4. Bajo control de Estados Unidos y del chavismo-madurismo: Bajo control de Estados Unidos y del chavismo-madurismo: Para Colmenares, este sería el “más peligroso de todos los escenarios”, en un entorno donde entraría en disputa la distribución de cuotas de poder a lo interno del país, lo que llevaría, de acuerdo con el académico, hacia un “colapso de la gobernanza y un Estado fallido”.
El experto apuntó que estos escenarios pueden interrelacionarse y dependen de dos variables fundamentales: la posibilidad de que los grupos alrededor del movimiento chavista puedan cohesionarse y el nivel de control que quiera ejercer Estados Unidos luego de la intervención militar del fin de semana.
El dilema norteamericano
El académico de la UNA, Carlos Cascante, indicó que el nivel de intervencionismo estadounidense responderá también a los intereses de los grupos de poder que circundan alrededor del gobierno de Donald Trump.
Uno de ellos es el que se identifica como MAGA (Make America Great Again), otro es el que representa a los republicanos de línea tradicional, y otro donde emergen los sectores más tecnocráticos alineados a la visión del otrora asesor presidencial Elon Musk.
“A la hora de tomar decisiones internas, esa composición tiene peso”, manifestó Cascante. Asimismo, señaló la sobrerrepresentación política que tiene el estado de Florida en el gobierno republicano, lo que aumenta la presión por una mayor intervención de Estados Unidos en países como Venezuela.
Cascante también se refirió a las limitaciones jurídicas internas amparadas en la Constitución de los Estados Unidos, la cual establece que es el Congreso el que autoriza el uso del poder militar. Sin embargo, a lo largo del tiempo, el Ejecutivo ha buscado las formas legales de ampliar sus facultades de intervención por medio de decretos habilitantes, tal y como ocurrió en la guerra de Vietnam.
“Las acciones policiales con apoyo militar, como ocurrió en Venezuela, tienen un consumo a lo interno de Estados Unidos; es decir, para grupos como el de MAGA o America First este tipo de medidas puede sonar muy lógico, no para nosotros”, explicó Cascante, al tiempo que confirmó que estas intervenciones tienen un roce claro con el derecho internacional.
Al respecto, la académica María Fernanda Morales agregó que desde la comunidad internacional y los organismos multilaterales lo que ha prevalecido es un “discurso cauteloso”. La experta mencionó que “en la reunión de la mañana (lunes) del Consejo de Seguridad de la ONU, donde miembros permanentes como Rusia y China, con derecho a veto, hacían una crítica más explícita; por ejemplo, el presidente ruso Vladimir Putin no ha mencionado nada sobre la intervención estadounidense”.
Morales dejó abierta la posibilidad de algún pronunciamiento en las próximas horas de la Organización de Estados Americanos (OEA), que se reúne hoy, mientras que a lo interno de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) no se ha llegado a un consenso, lo que revela las asimetrías políticas existentes en torno a la situación venezolana.