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Apreciación acelerada del colón marca inicio de 2026. ¿Qué factores influyen?
Durante las primeras semanas de 2026, el mercado cambiario costarricense ha experimentado una apreciación significativa del colón, situando el tipo de cambio de referencia para la venta en niveles no observados en más de 20 años.
Este comportamiento ocurre en un entorno caracterizado por un mayor volumen de transacciones de divisas y una participación más activa del Banco Central de Costa Rica (BCCR) mediante operaciones propias y de estabilización. El presente análisis examina la evolución reciente del tipo de cambio, su comparación interanual e histórica, así como algunos factores estructurales y coyunturales que explican su trayectoria.
Tipo de cambio de referencia para la venta
El tipo de cambio de referencia para la venta es calculado diariamente por el BCCR con base en la información suministrada por las entidades autorizadas que participan en el mercado cambiario. Este indicador corresponde al promedio ponderado por monto del precio al que se vendieron dólares el día hábil anterior, por lo que refleja las condiciones efectivas de oferta y demanda observadas en el mercado.
Al 25 de febrero de 2026, el tipo de cambio de referencia para la venta se ubica en ¢476,58 por dólar estadounidense. Desde el 1° de enero de este año, el dólar ha disminuido ¢24,8, al pasar de ¢501,4 a ¢476,58, lo que equivale a una apreciación acumulada del colón cercana al 5%. Este comportamiento refleja una caída acelerada del tipo de cambio durante el inicio de 2026.
Desde una perspectiva histórica, el nivel actual resulta particularmente relevante. La última vez que el dólar se situó en torno a ¢476 fue en junio de 2005, es decir, hace más de veinte años. Asimismo, el máximo reciente se registró el 23 de junio de 2022, cuando el tipo de cambio alcanzó ¢698,4 por dólar. Desde entonces y hasta el 25 de febrero de 2026, el tipo de cambio ha disminuido aproximadamente ¢222, lo que representa una reducción cercana al 32%. Esto refleja un cambio significativo en las condiciones del mercado cambiario en los últimos años.
En términos interanuales, al comparar el período del 1° de enero al 25 de febrero de 2025 con el mismo lapso de 2026, se observa una diferencia importante en la magnitud del ajuste cambiario.
En 2025, el tipo de cambio bajó de ¢512,73 a ¢508,42, lo que implicó una reducción de ¢4,3 (alrededor de 0,8%). En cambio, en 2026 descendió de ¢501,42 a ¢476,58, es decir, cayó ¢24,8 (cerca de 5%). En consecuencia, la apreciación del colón en 2026 ha sido considerablemente más intensa que la registrada en el mismo período de 2025, tanto en términos absolutos como porcentuales.
Tipo de cambio y montos negociados en el MONEX
El comportamiento del tipo de cambio en el Mercado de Monedas Extranjeras (MONEX), donde se compran y venden dólares bajo la supervisión del BCCR) entre el 1º de enero y el 25 de febrero de 2025 y de 2026, evidencia una trayectoria de apreciación del colón en ambos períodos, aunque con diferencias marcadas en su intensidad.
En 2025, el tipo de cambio promedio ponderado registró una disminución de ¢2, al pasar de ¢509,7 a ¢507,7. En contraste, en el mismo lapso de 2026 la reducción fue de ¢24,6, al pasar de ¢497,1 a ¢472,5, lo que refleja una apreciación significativamente más acelerada del colón respecto al año anterior.
En cuanto al volumen negociado, entre el 1º de enero y el 25 de febrero de 2026 se observó un mayor dinamismo del mercado cambiario en comparación con igual período de 2025. En 2025 se negociaron US$1.357 millones, mientras que en 2026 el monto alcanzó US$1.581 millones, lo que representa un incremento de US$223 millones (16,4%).
Superávit en ventanilla
Las operaciones cambiarias de contado realizadas en ventanilla por los intermediarios cambiarios autorizados por el BCCR con el público no financiero registraron un saldo neto superavitario tanto entre el 1º de enero y el 23 de febrero de 2025 como en el mismo período de 2026.
En 2025, el superávit acumulado ascendió a US$968 millones, mientras que en 2026 alcanzó US$799 millones, lo que representa una disminución interanual de US$169 millones. No obstante, pese a que el excedente neto de oferta de divisas fue mayor en 2025, la apreciación del colón ha sido considerablemente más pronunciada en 2026.
Este comportamiento indica que la evolución reciente del tipo de cambio no responde únicamente al saldo neto observado en ventanilla, sino también a otros determinantes del mercado cambiario, tales como la dinámica en MONEX, el volumen de los montos negociados, las expectativas de los agentes y las condiciones generales de liquidez en moneda extranjera.
Intervenciones del BCCR en MONEX
Ante la intensificación de las presiones a la baja sobre el tipo de cambio observadas durante las primeras semanas de 2026, el BCCR incrementó su participación en el MONEX. Dicha participación se canalizó mediante dos modalidades: a) operaciones propias con fines de acumulación de reservas y gestión de liquidez, y b) operaciones de estabilización orientadas a prevenir fluctuaciones cambiarias desordenadas.
Operaciones propias del BCCR (aumento de reservas):
En el marco de su estrategia de fortalecimiento de reservas internacionales, el Banco Central participa en MONEX realizando operaciones de compra o venta de divisas para atender sus requerimientos de flujo de caja y cumplir con sus objetivos de acumulación de activos externos.
Durante los primeros 38 días hábiles de 2026, el BCCR efectuó compras de divisas en 17 jornadas. Entre el 1º de enero y el 24 de febrero de 2026 adquirió US$659,3 millones, cifra sustancialmente superior a la registrada en igual período de 2025 (US$115,6 millones).
Estas operaciones han tenido un doble efecto. Por un lado, han contribuido al fortalecimiento del nivel de reservas internacionales y; por otro, han absorbido parte del excedente de oferta de divisas en el mercado, atenuando así la presión hacia la baja del tipo de cambio.
En línea con lo anterior, entre el 23 de febrero de 2025 y el 23 de febrero de 2026 (último año), las reservas internacionales netas aumentaron en US$4.524 millones (+31,4%), al pasar de US$14.407 millones (14% del PIB) a US$18.931 millones (16,7% del PIB). Este incremento refleja una mejora sustantiva en la posición externa del país, al ampliar la capacidad de respuesta ante eventuales choques externos y fortalecer los indicadores de solvencia y liquidez internacional.
Operaciones de estabilización (compra de divisas):
Adicionalmente, el Banco Central activó el mecanismo de intervención por estabilización ante movimientos considerados atípicos en el mercado cambiario.
Entre el 19 y el 25 de febrero de 2026 (específicamente los días 19, 20, 24 y 25), la entidad realizó intervenciones significativas en el mercado cambiario mediante la compra de US$231,4 millones, con el objetivo de moderar movimientos abruptos a la baja en el tipo de cambio.
La última intervención de esta naturaleza —es decir, mediante compras de divisas— se había registrado el 30 de diciembre de 2015, por un monto sustancialmente menor (US$1,1 millones). Esta marcada diferencia en magnitudes evidencia el carácter excepcional de la medida adoptada y la intensidad de las presiones hacia la baja en el tipo de cambio observadas en los días recientes.
A pesar de estas intervenciones, el tipo de cambio promedio ponderado del MONEX disminuyó ¢7 en los últimos seis días (19–25 de febrero), lo que confirma que las presiones a la baja han sido significativas.
Las operaciones de estabilización se activan cuando el Banco Central identifica condiciones de mercado que podrían generar fluctuaciones excesivas o desordenadas. En este contexto, la intervención buscó contribuir a un funcionamiento más ordenado del mercado cambiario y evitar ajustes abruptos en el precio de la divisa.
En síntesis, aunque tanto las operaciones propias como las de estabilización implican compras de divisas, difieren en su naturaleza y finalidad. Las primeras responden a una estrategia programada de acumulación de reservas y gestión de liquidez, con posibles efectos cambiarios indirectos y más persistentes. Las segundas, en cambio, tienen un carácter excepcional y reactivo, al activarse ante episodios de volatilidad atípica con el objetivo de preservar condiciones ordenadas en el mercado cambiario.
Factores que inciden en el tipo de cambio
La evolución reciente del mercado cambiario en Costa Rica obedece a la interacción de factores estructurales y coyunturales que han fortalecido de manera sostenida la oferta neta de divisas, generando presión a la baja sobre el tipo de cambio.
Entre los determinantes de carácter estructural destaca el mayor dinamismo de las exportaciones, particularmente las asociadas al régimen especial (zonas francas), así como la expansión del turismo, el ingreso de inversión extranjera directa y el menor déficit comercial. Estos flujos han incrementado de forma persistente la disponibilidad de divisas en la economía.
Adicionalmente, la reducción de la factura petrolera —derivada de menores precios internacionales de los combustibles— ha moderado la demanda de dólares para financiar importaciones. En 2025, las importaciones de combustibles fueron inferiores en aproximadamente US$519 millones respecto a 2022 y en US$302 millones en comparación con 2024. Esta disminución ha contribuido a aliviar la presión sobre la demanda de divisas y a reforzar el superávit en el mercado cambiario.
En cuanto a los factores coyunturales, sobresalen los mayores ingresos de divisas asociados a la temporada alta del turismo y la conversión de dólares a colones por parte de empresas para atender obligaciones en moneda nacional, tales como planillas, impuestos y cargas sociales, así como procesos puntuales de liquidación de personal en algunas empresas transnacionales. A ello se suma el canal de expectativas: cuando los agentes anticipan una continuidad en la tendencia descendente del tipo de cambio, tienden a adelantar la venta de divisas, lo que amplifica las presiones a la baja.
En conjunto, estos elementos han propiciado un entorno de abundante liquidez en moneda extranjera, que explica en buena medida la tendencia sostenida de apreciación observada en el colón.
¿Quiénes se benefician o se ven afectados cuando se aprecia el colón?
Una apreciación del colón genera efectos diferenciados entre sectores y agentes económicos, dada la distinta composición de ingresos, costos y obligaciones financieras en moneda extranjera.
Entre los principales beneficiarios se encuentran los consumidores, quienes enfrentan menores precios en colones de bienes importados y de aquellos con alto contenido importado. Asimismo, se benefician las empresas con elevada dependencia de insumos externos, al reducirse sus costos en moneda local. El Gobierno también experimenta un efecto favorable en el servicio de la deuda externa, dado que el pago de intereses y principal en dólares requiere una menor cantidad de colones. De igual forma, los agentes endeudados en dólares que perciben ingresos en colones ven reducido el costo efectivo de sus obligaciones. Adicionalmente, la menor presión sobre los precios de bienes transables contribuye a moderar la inflación.
En contraste, los sectores exportadores y las actividades vinculadas al turismo enfrentan un entorno menos favorable, ya que sus ingresos en dólares se convierten en menos colones, lo que puede afectar márgenes de rentabilidad y competitividad, especialmente en empresas cuya estructura de costos está predominantemente denominada en moneda local. También pueden verse afectados los hogares receptores de remesas o ingresos en dólares, al disminuir el valor en colones de los recursos recibidos. Por su parte, las empresas orientadas al mercado interno que compiten con bienes importados enfrentan mayores presiones competitivas, en un contexto en que la apreciación abarata los productos externos.
Conclusiones
- Apreciación acelerada: En las primeras semanas de 2026 el colón se apreció cerca de 5%, muy por encima del 0,8% observado en igual período de 2025, ubicándose en niveles no vistos desde 2005.
- Mayor presión en un mercado más dinámico: La caída del tipo de cambio se produce en un entorno donde se están negociando mayores volúmenes de divisas. Esto refleja una oferta abundante de dólares en el mercado, lo que genera presiones más intensas a la baja sobre el tipo de cambio.
- Intervención y fortalecimiento de reservas: En el último año, el BCCR aumentó sus compras de divisas en el mercado cambiario. Como resultado, las reservas internacionales netas crecieron cerca de un 31,4%, lo que contribuye a fortalecer la posición externa del país y a mejorar su capacidad para enfrentar eventuales choques externos.
- Factores estructurales y coyunturales La apreciación del colón se explica por diversos factores. Entre ellos destacan el mayor ingreso de dólares por exportaciones, turismo e inversión extranjera directa (IED), una menor factura petrolera y la reducción del déficit comercial. A esto se suman factores estacionales y cambios en las expectativas que también influyen en el comportamiento del mercado cambiario.
- Efectos diferenciados: La apreciación del colón genera efectos distintos según el sector: favorece a los consumidores, importadores y deudores en dólares, pero perjudica a los exportadores, al sector turismo, a quienes reciben ingresos en dólares y a las actividades que compiten con importaciones.
- Reto de política económica: Preservar la estabilidad cambiaria y macroeconómica, evitando fluctuaciones desordenadas, sin deteriorar la competitividad externa.
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