CNAA advierte: en una nueva crisis global, Costa Rica volverá a depender de su agro
Cámara alerta que el país no puede enfrentar el encarecimiento internacional, el riesgo climático y la apertura a más importaciones debilitando a su producción nacional
Periódico Mensaje
La Cámara Nacional de Agricultura y Agroindustria (CNAA) advirtió que, ante los efectos ya visibles del conflicto en Medio Oriente sobre los precios internacionales del petróleo, los fertilizantes, los agroquímicos, el transporte y otros insumos importados, Costa Rica debe actuar con sentido estratégico y fortalecer a su sector agropecuario, en lugar de seguirlo debilitando.
La organización recordó que durante la pandemia del COVID-19 quedó demostrado que, cuando el comercio internacional se tensiona y se encarece el abastecimiento externo, el principal seguro del país sigue siendo su producción nacional. Por eso, en un nuevo escenario de crisis global, la defensa del agro costarricense no debe verse solo como una demanda sectorial, sino como una condición esencial para proteger la seguridad alimentaria, el empleo rural y la estabilidad económica del país.
La Cámara alertó que el impacto no será abstracto. El aumento en los costos de energía y transporte se trasladará a toda la cadena productiva, elevando el costo de producir alimentos en Costa Rica justo en momentos en que el país necesitará más capacidad local para abastecer a la población y sostener exportaciones.
A ese panorama se suma un factor climático adverso. Según advertencias recientes de reconocidos meteorólogos, el país podría enfrentar en 2026 un evento de El Niño fuerte, con menos lluvias y sequías en el Pacífico Norte, el Valle Central y el Pacífico Central, y al mismo tiempo más lluvias, mayor humedad, menor radiación solar y proliferación de enfermedades fungosas en el Caribe. Ese escenario implicaría mayor presión sobre cultivos, ganadería, disponibilidad de agua, generación hidroeléctrica y costos de electricidad, en un momento en que Costa Rica necesitará producir más con condiciones más difíciles.
“El conflicto en Medio Oriente vuelve a recordarle a Costa Rica que, cuando el mundo entra en crisis, el país depende de su producción nacional. Si además enfrentamos combustibles más caros, fertilizantes más caros y un año climático adverso, debilitar al agro costarricense sería un grave error. Defender a nuestros productores es defender la comida, el empleo rural y la capacidad del país de resistir una nueva crisis externa”. señaló Abel Chaves Trigueros Vicepresidente de la CNAA y Presidente de CANAPEP
Frente a este panorama, la CNAA reiteró que el país debe garantizar condiciones mínimas de competitividad para el sector productivo nacional. En esa línea, insistió en la necesidad de decisiones de política monetaria y cambiaria que den estabilidad, previsibilidad y viabilidad económica a quienes producen y exportan desde Costa Rica, en vez de castigar la rentabilidad del sector con un entorno que desestimula inversión, empleo y producción.
La Cámara también reiteró su llamado a que Costa Rica no avance en la aprobación del Acuerdo Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP). A criterio del sector, sería un contrasentido abrir aún más el mercado a productos agrícolas extranjeros en un momento en que la mayoría de los países busca resguardar su producción local, blindar su abastecimiento y reducir vulnerabilidades frente a shocks externos. La CNAA advirtió que inundar el país de importaciones justo cuando se encarece producir localmente solo agravaría la presión sobre el agro, el empleo rural y la seguridad alimentaria.
La organización subrayó que el país no puede seguir actuando como si la producción agropecuaria fuera prescindible. Por el contrario, señaló que en momentos de tensión internacional el agro se convierte en una pieza de seguridad nacional, no solo porque abastece el mercado interno, sino porque sostiene empleo, arraigo rural, encadenamientos productivos y generación de divisas.
Finalmente, la CNAA hizo un llamado a que Costa Rica asuma con coherencia la defensa de su sector agroproductivo y agroindustrial, entendiendo que proteger la producción local en tiempos de incertidumbre no es una postura ideológica, sino una decisión estratégica de país. La Cámara reiteró que, si el agro volverá a responder cuando Costa Rica lo necesite, lo mínimo responsable es dejar de tratarlo como si fuera prescindible.