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HACER PAÍS | En el Día Nacional del Servidor Comunitario, Dinadeco reconoce a los hombres y las mujeres que dedican voluntariamente su tiempo y esfuerzo a transformar sus comunidades y contribuir al desarrollo del país.

Cuando termina la jornada laboral, comienzan reuniones comunales; los fines de semana se convierten en oportunidades para gestionar proyectos, convocar vecinos y buscar soluciones. No siempre aparecen en los titulares, pero su trabajo deja huella en la vida de miles de personas. Son hombres y mujeres que, sin recibir un salario por esta labor, dedican tiempo, esfuerzo y talento a construir mejores vecindarios. Son quienes hacen país desde sus comunidades.

Este domingo, Costa Rica conmemora el Día Nacional del Servidor Comunitario, una fecha para reconocer a quienes, desde las organizaciones de desarrollo comunal, convierten necesidades colectivas en proyectos, movilizan voluntades y trabajan por el bienestar de sus vecinos.

El movimiento comunal costarricense reúne más de 3.600 organizaciones comunales activas y una base social estimada superior a 400.000 personas voluntarias. Su presencia en barrios, distritos, cantones y regiones permite identificar necesidades de primera mano, articular esfuerzos y promover iniciativas que fortalecen la vida social y cultural de las comunidades.

Durante casi seis décadas, al amparo de la Ley N.° 3859 sobre Desarrollo de la Comunidad, miles de organizaciones han contribuido al desarrollo de Costa Rica. Su historia se refleja en caminos, salones comunales, espacios deportivos, proyectos sociales y oportunidades que nacen cuando las personas se organizan y trabajan por un objetivo común.

«Hay una fuerza extraordinaria que mueve a Costa Rica, una fuerza que no busca reconocimiento, que no cobra salario y que muchas veces trabaja en silencio. Esa fuerza tiene nombre: el servidor comunal», expresó Daniel Vargas Quirós, director nacional de Dinadeco.

El jerarca destacó que, a lo largo de esta historia, más de 25 generaciones de juntas directivas han asumido la responsabilidad de servir a sus comunidades y que el verdadero valor de esa labor trasciende las obras y los recursos invertidos.

«El verdadero valor del servidor comunal no se mide únicamente en obras o recursos invertidos, se mide en la esperanza que despierta, en las oportunidades que construyen y en el ejemplo que dejan a las nuevas generaciones. Porque servir a la comunidad es una de las expresiones más nobles del amor por Costa Rica», afirmó Vargas.

 

El compromiso comunal se traduce en resultados

El trabajo voluntario de la dirigencia comunal también se refleja en proyectos que mejoran las condiciones de vida de las personas. Detrás de muchas iniciativas hay dirigentes que identifican necesidades, convocan a sus comunidades, formulan propuestas y gestionan los recursos necesarios para hacerlas realidad.

Durante los últimos cinco años, Dinadeco ha invertido ₡12.774 millones en el financiamiento de 471 proyectos comunales, gracias al trabajo y la gestión de líderes y lideresas que impulsan iniciativas para el desarrollo de sus territorios.

Como institución responsable de promover el desarrollo de la comunidad, Dinadeco acompaña y fortalece a las organizaciones comunales, contribuyendo a que puedan gestionar proyectos y generar oportunidades para sus habitantes.

El desarrollo comunal no se construye únicamente con infraestructura. También se fortalece cuando los vecinos se organizan, se involucran en las decisiones de su comunidad y encuentran formas de trabajar juntos por el bien común.

HACER PAÍS: reconocer a quienes sirven

En este Día Nacional del Servidor Comunitario, Dinadeco invita a Costa Rica a reconocer a las personas que dedican voluntariamente parte de su vida a construir bienestar colectivo. A quienes convocan, gestionan, perseveran y mantienen viva la convicción de que las comunidades pueden avanzar cuando trabajan unidas.

Sus nombres no siempre aparecen en los titulares, pero su esfuerzo está presente en los espacios que compartimos, en las oportunidades que se abren y en las transformaciones que mejoran la vida de las personas.

Hay muchas formas de hacer país. Ellos eligieron servir a su comunidad.

Hoy, Costa Rica celebra a quienes hacen comunidad, fortalecen sus territorios y contribuyen, con su trabajo voluntario, a construir un mejor futuro para todos.

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