Libros y robots: la UCR brinda novedosas herramientas de aprendizaje en pequeñas escuelas
Escuela de Barrio Limón de Santa Cruz, Guanacaste
Pablo Mora Vargas, Periodista Oficina de Comunicación Institucional Áreas de Cobertura: Sede de Guanacaste y Sede del Atlántico
Ahora, la niñez de este centro educativo tendrá un nuevo espacio para adentrarse en el fascinante mundo de la lectura y descubrir sus capacidades STEM
La posibilidad de desarrollar una estructura a base de piezas tipo lego, que mezcla la mecánica con la electrónica, ya es una realidad para chicas y chicos que estudian en la Escuela Barrio Limón, de Santa Cruz, Guanacaste. Así como también ya es una posibilidad para estos menores el poder llegar a leer sus libros infantiles favoritos en el Rinconcito de Lectura que se instaló en esa misma aula.
Esto fue posible gracias a una colaboración que brindó la Universidad de Costa Rica (UCR) por medio del proyecto “El mundo de los libros, la literatura y la lectoescritura”. Uno de sus componentes es la iniciativa Compartir tus libros leídos, que, a su vez, originó los Rinconcitos de lectura en las escuelas, de los cuales ya se han establecido en 13 centros educativos, la mayoría de ellos en Guanacaste.
Este espacio fue inaugurado el pasado jueves 16 de abril, en un evento que contó con la presencia del propio rector de la UCR, Carlos Araya Leandro; así como de la vicerrectora de Acción Social, Annette Calvo Shadid; la directora de la Sede de Guanacaste, Marta Bustamante Mora; el director del Recinto de Santa Cruz, Claudio Vargas Rojas; la directora de la Escuela de Barrio Limón, Vicky Rodríguez Barrantes, y un grupo de infantes que representaron al estudiantado. De acuerdo con Euclides Hernández Peñaranda, funcionario de la Editorial UCR y responsable del proyecto, para seleccionar los centros educativos se toman en cuenta las características sociodemográficas de las comunidades, sobre todo aquellas en condiciones de pobreza y vulnerabilidad, con difícil acceso a libros y otros materiales de texto pedagógicos.
Hernández también señaló que la incorporación del módulo STEM (por tratarse de temas relacionados con ciencias, tecnologías, ingenierías y matemáticas) es una novedad que comenzó a implementarse en esta pequeña escuela de Santa Cruz, y que tiene como énfasis motivar, sobre todo a las niñas, a acercarse a este tipo de conocimientos, aunque sin ser excluyente para los niños.
La idea del precursor de este tipo de espacios es ampliarlo con la colaboración de otras unidades académicas de la UCR. Por ejemplo, ya hay una coordinación con la Escuela de Física para llevar dramatizaciones sobre el funcionamiento del átomo, basadas en la historia de El Principito. También se analiza integrar al estudiantado al Robotifest, así como otras actividades que generen cercanía con el conocimiento científico.
Impacto positivo
De acuerdo con el coordinador de este proyecto, ya han tenido retornos muy favorables sobre el efecto que los Rinconcitos de Lectura han tenido en el estudiantado de otras pequeñas escuelas. Hernández señala que ha aumentado el interés por leer en los recreos, lo que va acompañado de un espacio de juegos que incluye alfombras y sillones tipo pufs para que puedan estar con comodidad.
Lo anterior se explica porque las lecturas que encuentra el alumnado de estas escuelas están adaptadas a sus intereses y necesidades: son libros ilustrados, diseños muy atractivos y con un contenido pedagógico ya analizado.
Este es el éxito que espera también conseguir la directora de esta escuela, Vicky Rodríguez Barrantes, quien también funge como docente. Ella y sus otras tres colegas atienden a 48 estudiantes de preescolar y primaria.
La directora señala que tiene toda la expectativa de que los esfuerzos hechos por dotar a este centro educativo de este espacio sean de mucho provecho para los menores, más en momentos en que las deficiencias de lectoescritura han quedado en evidencia en la educación básica del país. Ella espera que, con este acercamiento a los libros, su estudiantado mejore la comprensión de lectura y la retención del conocimiento en general.
Según Rodríguez, en el aspecto del manejo de los recursos didácticos relacionados con robótica y tecnología, existe la mediación del personal docente, quienes recibieron una formación virtual y presencial previa de la UCR para capacitarse en el uso de este tipo de herramientas.
La directora también valoró de forma muy positiva el apoyo que brinda el Recinto de Santa Cruz, sobre todo con los Trabajos Comunales Universitarios (TCU). De hecho, fue uno de estos proyectos el que se encargó de pintar las paredes internas del aula donde se ubican el Módulo STEM y el Rinconcito de Lectura.
Esfuerzo institucional
El compromiso con la reducción de las brechas digitales y la mejora de las habilidades de escritura y lectura, no solo en esta escuela de Barrio Limón, sino en toda la región guanacasteca, fue el principal impulso que tuvo el Recinto de Santa Cruz, de la Sede de Guanacaste, para acompañar el proyecto del Rinconcito de Lectura y el Módulo STEM.
Así lo señaló el director del Recinto de Santa Cruz, Claudio Vargas Rojas, quien se refirió a la concreción de esta iniciativa de acción social, que surgió desde el año pasado cuando se articuló el proyecto liderado por Euclides Hernández con las necesidades de esta escuela que, por cierto, está ubicada apenas a unos 500 metros del campus del Recinto.
Vargas adelantó que el Recinto seguirá proveyendo capacitaciones a las docentes de la escuela a través de su profesorado, así como pondrá a disposición el recién inaugurado Laboratorio de Innovación Comunitaria, en el campus del Recinto de Santa Cruz.
En la actividad de inauguración, el rector Carlos Araya Leandro recordó que en su época de infancia, la escuela carecía de una biblioteca y que, cuando se inauguró por fin ese espacio, la cercanía con los libros comenzó a cambiar su vida, al generarle un interés claro por la lectura.
Para Araya, este tipo de colaboraciones con centros educativos son una muestra contundente del impacto de la UCR, al involucrarse en el impulso de las poblaciones más vulnerables por medio del aporte de libros de texto y kits de robótica, de manera que estas infancias tengan un futuro más prometedor.