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El 33,9% de los niños y el 30,9% de los adolescentes en Costa Rica ya padecen sobrepeso u obesidad.

  • El 33,9% de los niños y el 30,9% de los adolescentes en Costa Rica ya padecen sobrepeso u obesidad.
  • Estas condiciones anticipan una futura fuerza laboral con más incapacidades, presentismo y baja productividad.
  • Día Mundial de la Salud 2025 pone en evidencia la urgencia de prevenir desde hoy.

En el marco del Día Mundial de la Salud, que este año lleva por lema “Comienzos saludables, futuros esperanzadores”, la Organización Mundial de la Salud (OMS) hace un llamado a cuidar la salud de las madres y los recién nacidos, pero también, indirectamente, señala la urgencia de educar y proteger a las futuras generaciones de trabajadores.

Para ADN CARE, empresa especializada en bienestar corporativo, este problema no es solo social o de salud pública, sino también empresarial.  Las cifras de Costa Rica son alarmantes, según datos del Ministerio de Salud y UNICEF*.

“La niñez de hoy será la fuerza laboral del mañana. Si hoy tenemos niños con sobrepeso, obesidad, hipertensión o diabetes desde edades tempranas, dentro de 10 o 15 años serán adultos jóvenes con enfermedades crónicas, más propensos al ausentismo, al presentismo y a las incapacidades”, advierte Allan Castro, director ejecutivo de ADN CARE.

Actualmente, el 52% de las incapacidades en Costa Rica están asociadas a la hipertensión y la diabetes, y el 72% de los trabajadores ya presenta sobrepeso, de acuerdo con suministrados por ADN CARE.

A esto se suman altos niveles de estrés, fatiga crónica y enfermedades musculoesqueléticas, condiciones que limitan la productividad y deterioran la estabilidad de las organizaciones. 

“Cuando hablamos de bienestar laboral, no es solo pensar en los adultos que hoy trabajan, sino en los niños que se están formando y que serán colaboradores dentro de poco tiempo. Si no atendemos la salud desde las bases, estamos hipotecando la productividad futura de nuestras empresas”, insiste Castro.

En su opinión, muchas empresas han optado por asumir las pérdidas que genera el ausentismo, las incapacidades y el presentismo sin cuestionarlas, destinando importantes recursos para enfrentar las consecuencias, pero sin atacar las causas. “Invertir en programas de bienestar basados en datos y orientados a la prevención, como los de ADN CARE, no solo mejora la salud de los equipos actuales, sino que también asegura un entorno laboral sostenible para las próximas generaciones”, destacó.

La salud materno infantil, eje del Día Mundial de la Salud de este año, también es una oportunidad para que las organizaciones replanteen sus estrategias. “Madres, padres, cuidadores y niños requieren entornos que favorezcan su salud física y emocional. Empresas y gobiernos deben trabajar juntos, porque la verdadera inversión está en evitar que tengamos adultos jóvenes enfermos y desmotivados que arrastren altos costos de ausentismo y presentismo”, concluyó.

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