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El océano Pacífico de Costa Rica registra una condición extraordinaria que pone en atención a las comunidades costeras.

Imagen con fines ilustrativos tomada de nuestros archivos

Datos de altimetría satelital muestran que, desde abril de 2026, la superficie del mar en la entrada del Golfo de Nicoya comenzó a subir rápidamente hasta alcanzar casi 30 centímetros por encima de su nivel habitual. El incremento supera ampliamente el comportamiento histórico registrado para esta época, cuando el máximo esperado suele rondar los 10 centímetros.

De acuerdo con el Laboratorio de Oceanografía y Manejo Costero (LAOCOS) del Departamento de Física de la Universidad Nacional (UNA), la causa de este incremento repentino es el fenómeno de El Niño en el océano Pacífico tropical.

“El fenómeno impulsa ondas cálidas bajo la superficie marina, conocidas como ondas Kelvin. Cuando estas llegan al Pacífico de Costa Rica, las masas de agua se acumulan y elevan el nivel del océano, condición que puede mantenerse durante meses”, explicó Juan Pablo Salazar del LAOCOS-UNA.

Cuando la marea sube más

El ascenso y descenso diario del mar responde a la atracción gravitatoria entre la Tierra, la Luna y el Sol. Sin embargo, las mareas no se comportan de la misma manera durante todo el año y existen periodos en los que el océano alcanza alturas superiores o inferiores a las habituales.

Según explicó Salazar, las mareas vivas ocurren dos veces al mes, durante la Luna Llena y la Luna Nueva. “En esos momentos, la Luna y el Sol se alinean con la Tierra y sus fuerzas de atracción se suman. Como resultado, las pleamares alcanzan niveles más altos y las bajamares descienden más de lo habitual”

Las mareas muertas, por el contrario, se presentan durante las fases de Cuarto Creciente y Cuarto Menguante, cuando la Luna, la Tierra y el Sol forman un ángulo de 90 grados. En estas condiciones disminuye el rango de la marea: las pleamares no suben tanto y las bajamares tampoco descienden tanto.

“Entre las mareas vivas destacan las denominadas King Tides, las más extremas del año. Se producen cuando una marea viva coincide con el perigeo —momento en que la Luna se encuentra más cerca de la Tierra— o con el perihelio, cuando la Tierra alcanza su punto más cercano al Sol. La suma de estas condiciones puede provocar inundaciones en zonas costeras aun sin presencia de lluvias o tormentas” comentó el investigador.

En Costa Rica, estas mareas extremas suelen concentrarse en dos periodos del año. Uno ocurre en octubre y noviembre, asociado con la mayor cercanía de la Luna; el otro se presenta en febrero y marzo, cuando la Tierra alcanza su punto más cercano al Sol.

 Esta combinación de factores astronómicos y el efecto de El Niño es la causa directa de las inundaciones ocurridas en los últimos días en distintas localidades del Pacífico costarricense, tal como se ha reportado en el barrio El Carmen de Puntarenas, playa Zancudo en Golfito y playa Preciosa en Puerto Jiménez

Los datos utilizados para analizar las mareas en la estación mareográfica de Herradura forman parte de un trabajo de cooperación entre el Módulo de Información Oceanográfica de la Universidad de Costa Rica (MIOCIMAR-UCR) y el Laboratorio de Oceanografía y Manejo Costero de la UNA. Los registros sobre la anomalía del nivel del mar en la entrada del golfo de Nicoya provienen de altimetría satelital del Servicio de Vigilancia Marina de Copernicus de la Unión Europea.

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