Bahía Santa Elena fortalece su valor para la investigación y conservación marina
Estudio de la UCR registró 53 especies de peces y destaca la importancia de este ecosistema como refugio y zona de crianza de especies de interés pesquero.
Fuente. Área de Conservación Guanacaste- ACG
Jornadas de monitoreo de pesca científica participativa en Bahía Santa Elena permiten recopilar información sobre las especies y sus poblaciones para fortalecer las acciones de conservación y manejo sostenible. Foto: Melissa Espinoza.
Foto: Melissa Espinoza.
Foto: Melissa Espinoza.
Foto: Melissa Espinoza.
Foto: Melissa Espinoza.
Foto: Melissa Espinoza.
El Área Marina de Manejo Bahía Santa Elena (AMM-BSE), ubicada dentro del Área de Conservación Guanacaste (ACG), continúa consolidándose como un importante laboratorio natural para la investigación científica y la conservación marina en Costa Rica.
Un estudio publicado en la Revista de Biología Tropical demuestra que la pesca recreativa de captura y liberación, desarrollada mediante ciencia ciudadana, puede convertirse en una herramienta efectiva para monitorear los recursos pesqueros y generar información para su manejo sostenible.
La investigación fue desarrollada mediante la colaboración del Centro de Investigación en Ciencias del Mar y Limnología (CIMAR) de la Universidad de Costa Rica, el Área de Conservación Guanacaste y otros aliados reunidos en el colectivo Ciencia Ciudadana Marina Santa Elena (CC-MAR). Pescadores deportivos y voluntarios participaron activamente en la recopilación de datos científicos.
Entre 2021 y 2024 se realizaron siete jornadas de pesca científica participativa, con cuatro a seis embarcaciones y entre 20 y 35 pescadores por actividad. Cada embarcación contó con una persona observadora capacitada para registrar la información mediante protocolos orientados a garantizar el bienestar de los peces y la calidad de los datos.
Como resultado, se documentaron 684 peces correspondientes a 53 especies y 25 familias. Los jureles, pargos y peces chancho fueron los grupos más representativos y concentraron cerca del 82% de las capturas.
El monitoreo también permitió determinar diferencias entre las comunidades de peces presentes en los manglares de la zona interna y aquellas ubicadas en sectores externos de arrecife, evidenciando la importancia de la diversidad y conectividad de los hábitats de Bahía Santa Elena.
Uno de los principales hallazgos reveló que más del 83% de los individuos capturados de especies pesqueras clave estaban por debajo de su talla de madurez sexual. Este resultado refuerza el papel de la bahía como refugio y zona de crecimiento para especies de importancia pesquera.
La información obtenida permitirá fortalecer las decisiones de manejo y las estrategias de conservación de esta área marina protegida, declarada Área Marina de Manejo en 2018.