Agua, café, cacao y frutas tropicales condujeron en Galicia un “Viaje Sensorial Sostenible” para mostrar que la biodiversidad y la identidad de un país también pueden descubrirse a través del paladar
Costa Rica se puede recorrer entre bosques, montañas, volcanes y playas, pero también existe otra forma de descubrir el territorio: beberlo, olerlo y saborearlo.
Esa fue la propuesta que el país llevó a Termatalia 2026, en Ourense, Galicia, España, mediante la experiencia “Viaje Sensorial Sostenible por Costa Rica”, un recorrido que tuvo al agua como protagonista y que, a partir de ella, condujo a los participantes hacia el café de especialidad, el cacao y los sabores de la biodiversidad tropical costarricense.
La experiencia fue presentada por Alejandro Madrigal Ramírez, director de Gastronomía Esencial Sostenible y presidente de Gastronómica Costa Rica, junto con la española y gallega Mercedes González, hidrosumiller, quien abordó el agua desde su dimensión sensorial y su influencia sobre el territorio y los alimentos.
“Más que presentar productos, quisimos compartir la esencia de Costa Rica y demostrar que la gastronomía también puede ser una forma de conocer un territorio”, explicó Madrigal.

Para la degustación se escogió NISSI, agua mineral natural de Costa Rica que obtuvo el Primer Premio de la Cata Internacional de Aguas de Termatalia 2022, en la categoría de Agua Mineral Natural de Mineralización Muy Débil.
Su presencia tenía un propósito que iba más allá de acompañar la degustación. El agua permitió explicar que los sabores de un territorio comienzan a construirse mucho antes de que un alimento llegue a la mesa.
Durante la cata, González mostró que no todas las aguas son iguales. Su origen y composición mineral pueden generar diferentes sensaciones en boca y también modificar la manera en que se expresan determinados alimentos y bebidas.
NISSI fue presentada como un agua de muy baja mineralización, por debajo de los 50 miligramos por litro, baja en sodio y con un pH cercano a la neutralidad. Su origen está relacionado con la filtración del agua en un entorno tropical y a través de suelos de carácter volcánico.
Después del agua, el viaje continuó con uno de los productos que mejor identifica internacionalmente a Costa Rica: el café.
Los protagonistas fueron los cafés de especialidad Brumas del Zurquí y Derecho Sagrado Specialty Coffee, seleccionados para mostrar la relación entre personas, trazabilidad, sostenibilidad y territorio.
El recorrido planteado durante la presentación siguió una secuencia: bosque, agua, territorio, productor y taza.
“A partir del agua, el café nos lleva a nuestras montañas y al trabajo de productores que han apostado por la calidad y la trazabilidad”, señaló Madrigal.
Los participantes pudieron comprobar la influencia del agua mediante una degustación del mismo café, preparado de la misma manera y con el mismo grado de molienda, pero utilizando dos aguas de diferente composición mineral.
González explicó que minerales como el calcio y el magnesio intervienen en la extracción del café. El calcio puede contribuir a estabilizar el sabor y revelar matices más sutiles, mientras que el magnesio puede favorecer notas dulces y una percepción de mayor frescura. También el pH puede modificar su expresión.
La prueba permitió percibir diferencias de intensidad, frescura, acidez, únicamente al cambiar el agua utilizada en la preparación.
El recorrido continuó con el cacao fino costarricense de CATICA Chocolates, presentado desde tres conceptos: origen, inclusión e innovación.
“Queríamos que cada degustación permitiera descubrir que detrás de cada sabor hay un paisaje, una familia, una historia y una forma muy costarricense de entender la relación con la naturaleza”, explicó el Profesional.
El viaje continuó con papaya, mango y piña, tres frutas que trasladaron al paladar los sabores asociados con el clima y la biodiversidad tropical.
La lluvia, la disponibilidad de agua, el suelo, el clima, el sol y la temperatura también terminan expresándose en los productos. Años de abundantes lluvias pueden favorecer frutos de mayor tamaño, pero con sabores más diluidos; mientras que un manejo más controlado del agua puede contribuir a una mayor concentración de sabores.

Presentar esta experiencia en Termatalia permitió establecer un puente entre gastronomía, turismo, salud y bienestar.
Para el director de Gastronomía Esencial Sostenible, el bienestar no comienza únicamente al sentarse a comer.
“Comienza en la calidad del agua, en el cuidado del ambiente, en la forma en que producimos nuestros alimentos y en el respeto por quienes los hacen posibles”.
Desde esa perspectiva, la gastronomía se convierte también en una herramienta para interpretar un destino. Comer y beber productos locales permite acercarse a su geografía, clima, biodiversidad, cultura y comunidades productoras.
La participación en Termatalia mostró así una Costa Rica complementaria a la de sus parques nacionales, volcanes, playas y bosques: un país cuya naturaleza también tiene aroma, textura y sabor.
“Queremos que quienes visiten nuestro país descubran que detrás de una taza de café, de un chocolate, de una fruta o de un vaso de agua existe un territorio que ha decidido proteger su naturaleza, apoyar a sus productores y apostar por un desarrollo sostenible”, destacó Madrigal.
El “Viaje Sensorial Sostenible” condensó esa experiencia en una idea: el agua crea el territorio y el territorio crea los sabores.
Ese fue el mensaje que Costa Rica llevó a Galicia: el país no solamente se visita; también se bebe, se huele, se saborea y se recuerda.