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Dona banderas para 155 centros educativos de Nicoya, Santa Cruz, Liberia y Cañas que reciben galardón ecológico

Imagen con fines ilustrativos tomada de nuestros archivos

Minutos antes de las 8 a. m., el Centro de Convenciones de Coopeguanacaste R.L. bullía con los preparativos de un evento esperado. Al fondo del salón, sobre varias mesas, un grupo de 155 Banderas Azules aguardaba por las manos victoriosas que asumieron el compromiso de cuidar el planeta.

"Cada bandera simboliza el esfuerzo de estudiantes, docentes y familias por proteger nuestro entorno. Nos enorgullece apoyar acciones que siembran conciencia ambiental y construyen un futuro más sostenible para Guanacaste", dijo, la gestora ambiental de Coopeguanacaste R.L, Pilar Campos, en su presentación a los invitados del evento, apoyado por la cooperativa, como parte de su política de responsabilidad social.

Por su parte la jefa de Responsabilidad Social de Coopeguanacaste R.L., Karen Arias Alfaro, destacó que este aporte va de la mano del compromiso de la organización con el desarrollo sostenible a través de un modelo de responsabilidad socio ambiental que integra la protección de los recursos naturales y el bienestar de las comunidades guanacastecas.

De esa forma, mediante el uso e impulso de fuentes de energía limpia, programas permanentes de reforestación, conservación de la biodiversidad local e iniciativas de gestión integral de residuos, la cooperativa apoya el tema ecológico al tiempo que promueve la educación ambiental y la resiliencia climática en la región, impulsando un progreso que respeta la riqueza natural de su territorio.

“Desde hace dos años, venimos trabajando para lograr la Bandera Azul Ecológica, en nuestro centro educativo donde “, compartió la profesora de Ciencias y encargada de la brigada ambientalista del Liceo de Sámara, Yendry Villalta Guadamuz, mientras aguardaba el anuncio de la apertura de la actividad.

La amplia sonrisa de la joven educadora, mientras narraba cómo la labor hecha, en ese colegio, en la comunidad, con los estudiantes, sus familias y vecinos, iba más allá de izar la añorada bandera: “Nuestra esperanza es sembrar en cada uno de los jóvenes, esa misión de preservar el ambiente”, insistió.

Sus palabras cobraron eco en su colega, Éricka Pizarro Matarrita, docente de la Escuela César Flores Zúñiga de Mansión de Nicoya quien, con gran satisfacción, compartió que por tercer año participan en este programa, en la categoría de Centros Educativos, alcanzando la famosa distinción azul.

Tres décadas de apostar por la vida

Hace 30 años, en 1996, el Decreto Ejecutivo No 25636 - MINAES creó el Programa Bandera Azul Ecológica (PBAE) con su primera categoría “Playas” y ampliándose, posteriormente, a muchos otros espacios, como la categoría de “Centros Educativos”; de hecho, en el acto en Santa Cruz de Guanacaste, la entrega de galardones marcó una innovación del proyecto.

“Bandera Azul ocupaba cambiar; tenemos que hacerla más dinámica, accesible y alegre para que todos participen en proyectos ambientales, por eso, en el 2025, una plataforma colaboró y ayudó”, resaltó el encargado de la Dirección de Vida Estudiantil del Ministerio de Educación Pública (MEP), Pablo Zárate.

Efectivamente, en tierra pampera, la nueva apuesta del programa Bandera Azul es el plan piloto entre el MEP y Guardianes de la Naturaleza, última organización que desarrolló una plataforma en línea para solucionar el principal dolor de cabeza de las escuelas y colegios: las interminables horas dedicadas al llenado de expedientes físicos e informes burocráticos para enviar la evidencia necesaria para alcanzar el galardón.

“En el 2024, le propusimos al MEP hacer estas innovaciones, sabíamos lo que era llegar a final del año para enviar los reportes, lo que significaba tener las fotos y toda la evidencia (...) ahora, contamos con una plataforma tecnológica que logra magnificar el impacto que se tiene con el programa”, subrayó la directora ejecutiva de Guardianes de la Naturaleza, Jessica Sheffield, quien explicó que operan con donaciones de organizaciones nacionales e internacionales, debidamente canalizadas.

Del papel a la acción: 24 eco-retos y digitalización

La nueva plataforma digital sustituyó la recopilación manual de documentos por una metodología de 24 "eco-retos", respaldada por la automatización de informes y una plataforma educativa digital con más de 120 recursos pedagógicos.

Con este plan piloto, realizado en Guanacaste, los centros educativos suman puntos —para optar por banderas de una hasta cinco estrellas— al ejecutar acciones prácticas y medibles, como la conformación de brigadas ambientales, la creación de jardines para especies polinizadoras y la reducción efectiva del consumo de agua y energía (ver recuadro: Números verdes).

El impacto observado en la pampa guanacasteca es apenas el primer paso de un plan más ambicioso: los gestores de este proyecto aspiran con escalar esta plataforma automatizada y el modelo de financiamiento, entre gobiernos locales e iniciativa privada, a todo el territorio nacional en un plazo de tres años.

Números verdes

Compartimos los datos más relevantes, recabados por la plataforma de Guardianes de la Naturaleza sobre el impacto de los centros educativos, ganadores de las 144 Banderas Azules, en la provincia de Guanacaste:

  • 75.000 kilogramos de residuos sólidos recolectados.
  • 6.300 árboles sembrados.
  • 100 jornadas de limpieza en las comunidades.
  • 108 eco giras realizadas.
  • 81 huertas escolares.
  • 73 jardines amigables con polinizadores
  • 57 composteras nuevas o mejoradas
  • 21 emprendimientos verdes que dejaron más de 2 millones de colones en ganancias para  para los centros educativos
  • 13 brigadas escolares creadas y/o fortalecidas para el cuidado de espacios verdes
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