Foto con fines ilustrativos

Con el propósito de robustecer la política de “Hospital Seguro” que tiene en marcha la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), a partir de la próxima semana, se realizará un taller para capacitar a profesionales de diferentes disciplinas en una metodología  para la aplicación del Índice de Seguridad Hospitalaria.

El índice de Seguridad Hospitalaria es una herramienta que ha sido elaborada por grupos de expertos internacionales y promovida por la Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana de la Salud, con el fin de que se establezcan medidas de protección a los centros de salud para mejorar su capacidad  de respuesta frente a emergencias y desastres.

La ingeniera Mónica Ingianna Mora, de la Dirección de Administración de Proyectos Especiales (DAPE) de la Gerencia de Infraestructura,  explicó que con ese propósito unos 35 profesionales, entre arquitectos, ingenieros y especialistas en salud  participarán en esta actividad que les permitirá efectuar evaluaciones de la infraestructura sanitaria, con miras a lograr un “hospital seguro” y determinar la capacidad de respuesta institucional ante una emergencia de gran magnitud.

La actividad es organizada por la CCSS con el auspicio y el apoyo técnico de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), entidad que creó la metodología respectiva.

En esta ocasión, se capacitará a los participantes en la aplicación de una evaluación del entorno donde se ubica cada establecimiento y los riesgos que tiene; también la seguridad estructural como el tipo de edificación, la estructura, los materiales que se emplearon en el proceso de construcción, entre otros detalles.

Adicionalmente, se tomarán en cuenta aspectos relacionados con la seguridad no estructural o   líneas vitales como  agua potable, energía eléctrica, gases médicos y radiocomunicaciones. En el caso de las tres primeras (agua, energía y gases), se evaluarán los sitios en donde están ubicados, su estado, la redundancia que exista así como  la capacidad de mantener en operación al establecimiento de salud al menos durante 72 horas después de la emergencia.

 En el caso de las radiocomunicaciones, se examinarán los sistemas alternos como radios y sus correspondientes antenas, se hará énfasis en su ubicación, seguridad, su capacidad de operación y que el personal esté debidamente entrenado en su utilización.

También se evaluarán los sistemas de aire acondicionado, supresión de incendios, mobiliario y equipo médico, con la finalidad de determinar si su ubicación es segura, se revisarán los anclajes para reducir riesgos de que se vuelquen  y que los equipos médicos sean los adecuados para la labor del centro médico.

Otro de los aspectos que formarán parte de esta evaluación son aquellos que se relacionan con la organización del centro ante emergencias, el establecimiento de comités, planes de emergencia, programas de mantenimiento, planes de suministros de insumos médicos, instrumental y otros para 72 horas, rutas de evacuación, entre otros.

Esta inspección y evaluación se hace acompañada de los códigos de construcción del país; así como políticas y directrices que se hayan emitido.

La ingeniera Ingianna destacó que esta evaluación ofrecerá  una primera información sobre el estado del centro de salud, pero no sustituye los estudios que a nivel técnico deban realizarse de forma más puntual y detallada para cada caso en particular, pero si puede orientar y priorizar acciones en el corto, mediano y largo plazo.