Melissa Solís Cordero / Periodista Periódico Mensaje

Su filosofía durante más de 50 años de trayectoria siempre ha ido de la mano con su compromiso ambiental y social, siendo hoy un ejemplo de perseverancia y unión para la población de Guanacaste y el país. Azucarera El Viejo, empresa agroindustrial costarricense ha sido persistente y perseverante en proyectos de bien común para la comunidad.

Si bien es cierto, El Viejo es  el número uno en producción de azúcar a nivel nacional. El país cuenta con 13 ingenios, de los cuales, los tres más grandes se ubican en Guanacaste, siendo la provincia que produce el 60% del azúcar costarricense (gracias a 1361 productores). Esto los conllevó a ser líderes en la producción de energías a partir de fuentes renovables, en bien de la comunidad, el ambiente, sus colaboradores y asociados. Bajo esta motivación, desde 1950 los profesionales de Azucarera El Viejo han sido promotores de sueños y alegrías dulces en las zonas vecinas (Corralillo, Bolsón, La Guinea y Ortega).

Jeimy Gamboa, coordinadora del área de Responsabilidad Social Empresarial de El Viejo enfatizó que la política social de la empresa se basa en el desempeño social hacia lo externo con las comunidades aledañas y hacia lo interno con sus colaboradores, buscando el mejoramiento continuo de la calidad de vida. 

Los pilares externos cubren cinco sectores: educación comunitaria, salud, micro emprendimientos, seguridad ciudadana, agua y ambiente.

En cuanto al primer sector, promueven programas para reducir la brecha tecnológica, a través de la donación de computadoras a los centros educativos, además de asegurar la calidad de espacios para los niños, para así fomentar y fortalecer los valores.

“Es primordial que los estudiantes de estas zonas tengan el mismo nivel de conocimientos que un niño de zonas urbanas, por lo que requieren estar a la vanguardia con tecnologías y espacios para un mejor aprendizaje”, dijo Gamboa. 

En educación ambiental crean actividades en escuelas, comunidades y trabajadores de la empresa. Incentivan la siembra de 500 árboles cada año, logrando más de 4500 árboles en los últimos 10 años.  Más de 1200 personas recibieron charlas de educación ambiental durante el 2016.  

En salud realizan alianzas estratégicas para educar, concientizar,  instruir o atender diversos problemas de enfermedades comunes en la comunidad.

“Ente nuestras acciones hacemos donaciones de equipo médico y promovemos la semana de la Salud y el Ambiente”, afirmó Jeimy.

Respecto al tema del agua, ejecutan programas de agua potable, en unión con el AyA; sumado a los análisis anuales de agua para garantizar su consumo.  

“Trabajamos en el mantenimiento de los mantos acuíferos, en proyectos de cosecha de agua, todo para lograr una educación en el consumo racional del agua”, indicó Gamboa.

La seguridad ha sido un esfuerzo contante para los profesionales de El Viejo, así incorporando el programa de seguridad vial, otro de scouts para fomentar y fortalecer los valores en los niños. Como valor agregado, han formado una escuela de fútbol para la comunidad (como requisito: niños que tengan un buen rendimiento académico) y  también velan por la promoción de actividades y espacios recreativos.

Respecto a micro emprendimientos reúnen esfuerzos para que la población se motive a la creación de empresas propias, así financiándolos con el capital para su inicio. Asimismo, promueven capacitaciones para mujeres en temas relacionados con el turismo, en alianza con el INA. 

Por su parte, Brian Campell, Gerente General manifestó que la excelencia es uno de los valores primordiales de la empresa, comprometidos en hacer sus objetivos mejor cada día.

“Realizar nuestras acciones con decencia, justicia y honradez, actuando con un alto sentido de iniciativa y actitud emprendedora, dispuestos a disfrutar de lo que hacemos, actuando siempre con alegría”, concluyó Campell.

Azucarera El Viejo genera 412 empleos fijos y 424 directos temporales.