Irene Gutiérrez, vecina de La Cruz, con 68 años de edad, percibió hace más de 10 años que las mujeres de la comunidad de Santa Cecilia, La Virgen estaban siendo maltratadas por los hombres  y vio la necesidad de crear un proyecto en rescate, y fue así como se le ocurrió la creación de un grupo que les permitieran a ellas ser más libres, y a la vez que generen un aporte a la comunidad.

Fue así como solicitó ayuda al INAMU, para la creación de la Asociación de Mujeres para el Desarrollo Agroturístico Social y Organizativo de La Virgen, que opera con cédula jurídica y con todas las de la Ley desde el 2005.

“Iniciamos con 30 mujeres, pero por diversos motivos hoy somos 10. Cultivamos granos básicos: arroz, maíz, frijoles, etc. y los procesamos para la creación de recetas tradicionales para venderlas en diferentes zonas de Guanacaste e incluso en ferias a las que nos invitan”, dijo Gutiérrez.

Además agregó “Hacemos tamales, rosquillas, tortillas, cajetas, café de maíz, pinolillo, arroz con leche, y todo lo que nos encarguen”.

Son mujeres entre los 25 y 87 años. Hoy son un ejemplo de superación y una muestra que el trabajo interinstitucional hecho con amor y compromiso puede dar grandes frutos.

Ellas se reúnen cada 15 días para alistar los productos, recetas y demás; así para acordar decisiones importantes para sus ventas.

Hoy ellas son reconocidas al representar a la Red de Turismo Rural Comunitario de La Cruz, con el fin de que a través de la visitación de los turistas a la zona observen además de la belleza escénica, el procesamiento de los granos básicos y vivan la experiencia del rescate de la gastronomía tradicional.

 

A finales del año 2010 se dio la consolidación de la Red como una forma de organización, que busca un desarrollo integral y la participación de todos los miembros  de la comunidad y así revitalizar las actividades productivas y tradicionales.

Las 10 mujeres han cosechado sus propios éxitos en la Asociación, pero Irene además de alcanzar este logro, realizó otros esfuerzos de gran beneficio y desarrollo para la comunidad de La Virgen, permitiéndole dejar una huella en la mente de los vecinos.

“Hace años, cuando llegué a La Virgen carecían de agua potable, de iluminación, y no contaban con buena carretera, así que trabajé y luché hasta lograrlo. También ayudé a mejorar las condiciones de infraestructura de la Escuela”, expuso Gutiérrez.

Con un sentimiento de alegría, Gutiérrez despidió la entrevista de Periódico Mensaje diciendo “Hay mucho por hacer y hay mucho por rescatar, somos 10 mujeres y tenemos mucho que dar”.