Melissa Solís Cordero | Periodista Periódico Mensaje

Su vocación la hizo merecedora de ganar el Premio Nacional de Cultura Popular Tradicional en 1996

Su inspiración alcanzó la creación de cien figuras de cerámica

Desde muy pequeña con tan sólo siete años, sus manos comenzaron a dar forma a cientos de piezas creadas en arcilla, llevándola a ser una de las artesanas más reconocidas en Guanacaste y del país.

“Yo nací con esto”, fueron las palabras que expresó sonriendo Hortensia Briceño, a pesar de que su fuente de inspiración fue su madre, a quien veía y trabajaba junto a ella en casa.

“Mamá no dejaba que desperdiciara el barro, entonces como yotenía que ir lejos a traerlo más allá de la Plaza de San Juan aprovechaba y traía más de la cuenta para trabajar  y hacer mis propias piezas”, dijo Briceño, quien nació el 3 de agosto de 1926 en Guaitil.

Su propósito era trabajar para tener dinero para comprarles golosinas y regalos a sus hermanos; siendo ella la tercera de 12. Cuando su madre le ponía en la cabeza las piezas para que las fuera a vender a Santa Cruz, ella ponía en medio las de ella.

“La sorpresa más grande era la gente ilusionada con las artesanías y eran las mías las que se vendían más rápido y así comencé a recibir encargos;me entusiasmé primero porque podía hacer lo que quería y segundo porque vi las primeras pesetas para mis hermanos”, dijo la artesana.

Comenzó con tinajas, comales, ollas y  vasijas, pero luego inventó alcancías en figuras de animales y  con el paso del tiempo llegó a modelar el barro en más de 100 piezas diferentes, rescatando la tradición guaitil. “El asombro fue tanto que mi madre se quedaba admirada de todo lo que logré hacer”, comentó Briceño.

Cuando se casó no dejó de lado su pasión por la cerámica, a pesar de ver a sus nueve hijos trabajaba ratos en su casa, y luego la iba a vender a Filadelfia, Sardinal, Playas del Coco, Liberia, Cañas, Hojancha, y cualquier otro que se le pusiera en el camino

“A veces trabajaba sólo tres horas diarias porque tenía que ver a mis hijos, pero la ventaja es que el barro se trabaja por partes y dependiendo del clima se puede avanzar rápido, dependiendo de la pieza la hacía en una hora, pero nunca me acostumbré a tomar el tiempo sino iba formando poco a poco”, indicó la Santacruceña.

Además agregó “Yo todo lo que veía en mi imaginación lo hacía, desde la idea hasta los colores”, dijo la orgullosa artesana que en 1996 fue galardonada con el Premio Nacional de Cultura Popular Tradicional.

En la actualidad, ya no se dedica a realizar este tipo de artesanía, pero guarda una inmensa pasión por esta tradición.

Su técnica fue tan tradicional que incluso le molesta que otros artesanos que hacen estas obras en la zona no sigan las técnicas precolombinas que ella empleó.

“En Guaitil todavía hay artesanos, pero ya de tradición casi no, porque los que están ya casi no trabajan a mano”, comentó.

También criticó la mala extracción de la arcilla que realizan estos artesanos en el terreno que el Gobierno les cedió hace algunos años pues contaminan el material con arena.

La artesana aseguró que cada una de sus obras se pintó con tintes naturales, en especial curioles (pigmentos de la tierra), lo que identifica la artesanía original de la cultura chorotega.

En 1975 impartió talleres de cerámica Chorotega a estudiantes de la Universidad de Costa Rica con sede en Liberia así como a aborígenes de Guatuso, El Sol, Tonjive y, en Margarita, en 1976.

También fue seleccionada como artesana modelo por la Cámara de Artesanía y el INSA (Instituto Nacional sobre Alcoholismo).

Entre los cargos que ha ocupado están también la de Gerente de la Cooperativa de Arte Chorotega de Guaitil y Presidenta del Consejo de Administración. Participante activa en varios Comités de Desarrollo, Juntas de Vecinos y Presidenta de la Asociación Cultural de su comunidad.

Ha cooperado en favor de obras como la escuela, la ermita católica, cañería y cementerio de Guaitil de Santa Cruz, su comunidad. Comparte actualmente sus experiencias en charlas y talleres sobre cerámica a grupos de estudiantes de secundaria, de universidad, de enseñanza técnica especializada, así como con los turistas que visitan Guaitil.

Ha participado, en el ámbito internacional, en muchas exposiciones, siendo las principales: Cuenca, en Ecuador en 1977; Los Angeles, California en 1982, designada por el Ministerio de Cultura, Juventud y Deportes, el Museo Nacional y el Instituto Costarricense de Turismo representando a la Artesanía de Guaitil; en Nicaragua en 1989, seleccionada por el CSUCA, para asistir al Seminario sobre "Problemas de la Artesanía de Centroamérica, Belice y Panamá"; y en El Salvador en 1993, seleccionada por la Oficina de la Mujer del Ministerio de Cultura, Juventud y Deportes.

La reconocida artesana celebró este mes de agosto, 90 años de una vida apasionante, llena de legados para su linda Guanacaste.