Diez niños guanacastecos con diferentes discapacidades recibieron por primera vez su terapia de rehabilitación bajo el agua, el pasado viernes 2 de junio.

Lo anterior después de que la Organización No Gubernamental (ONG) Cepia y el hotel JW Marriott Guanacaste unieran esfuerzos para brindarles la oportunidad de utilizar la piscina de este último con esos fines.

 Axel Rodríguez de 13 años, quien tiene un retraso psicomotor, relató que se sentía muy feliz de estar nadando y jugando en una piscina tan grande.

En el caso de Joselyne Pamela Moreno una sonrisa en su rostro resumió lo que significó para ella la terapia de rehabilitación de este viernes.

 No fue como las he le han hecho desde hace 13 años cuando se le diagnosticó parálisis cerebral, sino que bajo el agua donde pudo relajarse por completo.Su abuela, Ingrid Apu, afirmó que era la primera vez que se metía a una piscina y que al ver su cara de felicidad se sentía muy agradecida tanto con Cepia como con el hotel.

“Hoy Sebastián movió sus piernitas como nunca lo ha hecho, estuvimos mucho tiempo en la piscina y me siento muy contenta por esta oportunidad que se nos da”, expresó Marcia Villareal, quien tiene un niño de dos años con Síndrome de Down.

Courtney Borquet, representante de Cepia indicó que este tipo de oportunidades son de gran importancia para los muchachos con discapacidades que ayudan.

Por su parte Miguel Belloni, gerente general de JW Marriott Guanacaste, indicó que esperan repetir la experiencia. “Es un momento de felicidad que se les da a estos chicos que sentimos que es lo mínimo que podemos hacer como hotel”, sostuvo.

Los menores ayudados por CEPIA de manera permanente desde hace casi tres años van desde los 2 años y algunos ya se convirtieron en mayores de edad. Sus discapacidades van desde Hidrocefalia, Síndrome de Down, Retraso Psicomotor, Parálisis Cerebral Infantil entre otros.

El fin que persigue este proyecto es darles una mejor calidad de vida a los niños con diferentes actividades y técnicas que les ayudan a mejorar su estado funcional físico y emocional. Se trabaja parte psicológica tanto a ellos como a sus madres, que en su mayoría son soteras.