Con la mira puesta en llegar a ser un país carbono neutro en el 2021 y reducir la dependencia de los hidrocarburos, esta mañana se firmó el “Convenio marco de cooperación entre la Escuela de Agricultura de la Región Tropical Húmeda (EARTH), AD ASTRA Rocket Company Costa Rica Limitada y el Sistema de Banca para el Desarrollo”, con la participación del presidente Luis Guillermo Solís, como testigo de honor.

El convenio busca la creación de una plataforma de innovación, emprendimiento y acompañamiento empresarial, orientada a apoyar y fortalecer las estrategias y acciones del Sistema de Banca para el Desarrollo (SBD) en beneficio de los emprendedores, pequeños y medianos empresarios y el desarrollo económico en general.

Así como, aunar esfuerzos y combinar destrezas para la investigación, innovación, capacitación, asistencia técnica, transferencia tecnológica, acompañamiento, fomento, promoción y participación en el fortalecimiento de empresas.

Además, permitirá que las micro, pequeñas y medianas empresas de la provincia de Guanacaste y el resto del país, accedan a los procesos de innovación científicos y tecnológicos más  avanzados a nivel mundial, por ejemplo: la agricultura de precisión, procurando procesos de encadenamientos y transformación productiva orientados hacia la generación de valor agregado de los  productos, tanto para consumo nacional, como para las exportaciones.

En el ámbito de la Investigación y el Desarrollo (ID) Costa Rica impulsará el avance, entre otras áreas, de la producción de energías limpias a base hidrógeno, colocándose el país y muy especialmente la provincia de Guanacaste, como actor protagónico en el ámbito del conocimiento y la tecnología que podría contribuir a cambiar la matriz energética de Costa Rica, compuesta en un 70% por hidrocarburos. Esto podría tener un impacto significativo en la meta propuesta de llegar a ser un país carbono neutro en el 2021 y reducir la dependencia de los hidrocarburos, contribuyendo de esta forma de manera significativa con la sostenibilidad ambiental, la salud pública y la economía en general.

El Sistema de Banca para el Desarrollo inicia con una inversión de US$432.000,00 (cuatrocientos treinta dos mil dólares) para realizar los estudios requeridos y la ejecución de un plan piloto y se determine de manera preliminar la factibilidad del ecosistema de “Transporte Autosostenible”, basado en las energías renovables y la tecnología de hidrógeno.  Entre los productos que se espera obtener están: diseño conceptual, elaboración del plan de negocios correspondiente, diseño preliminar y crítico de la solución técnica correspondiente, finalmente, la integración y ejecución del plan piloto y su evaluación preliminar.

Geográficamente, el alcance del proyecto está definido para la provincia de Guanacaste,  específicamente a un radio máximo de 150 km alrededor del Aeropuerto Internacional Daniel Oduber, esto debido a la disponibilidad inicial de la única estación de dispensado de hidrógeno vehicular adecuada para este propósito.

El presidente Solís se mostró sumamente complacido por esta iniciativa que, sin lugar a dudas, brinda un gran impulso al cambio de esquema energético que pondría al país como puntera en materia de energías renovables. “Nuestra política  está guiada por una orientación central de sostenibilidad energética con un bajo nivel de emisiones. Debemos  aspirar a contar con un sistema energético nacional con un bajo nivel de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), basado en el uso de fuentes limpias y renovables, en condiciones de absorber los aumentos en la demanda de manera consistente, con precios lo más competitivos que sean posible en el entorno internacional y capaz de sustentar el bienestar de la mayoría de la población.  Costa Rica no tiene otra opción que sumarse a los esfuerzos globales por revertir las tendencias del cambio climático y favorecer toda iniciativa que busque soluciones.  Nos  sumamos con entusiasmo en esta alianza que recoge lo mejor de nuestra democracia: impulso del talento, la innovación, la educación con la distribución, justa y equitativa, de nuestros recursos económicos para generar bienestar, trabajo y desarrollo para nuestra población”.

En este sentido, los firmantes del convenio consideran que Guanacaste es la región idónea para realizar este plan piloto, ya que cuenta con todos los tipos de fuentes renovables disponibles en el país y concentra la producción nacional de energía eléctrica renovable, y por ser un polo turístico tiene la ventaja de beneficiarse con el aeropuerto internacional Daniel Oduber. 

El Dr. Franklin Chang, CEO de Ad Astra, manifestó que Costa Rica tiene un gran potencial de energías renovables, “por lo que este proyecto le va permitir independizar la matriz energética del consumo de hidrocarburos. Además, con el amplio espectro de las investigaciones en el uso del hidrógeno como energía, el ecosistema de transporte autosostenible a partir de esta fuente energética  significa una oportunidad para introducir una tecnología disruptiva, que acelere el cambio de paradigma hacia el transporte eléctrico en el país”.

Es un convenio de cooperación en el que interviene la Escuela de Agricultura de la Región Tropical Húmeda (EARTH), con su experiencia en la formación de profesionales con una visión sostenible del medio ambiente y la producción. Su aporte en la capacitación de emprendedores y pequeños empresarios en conjunto con el INA, será un soporte fundamental para el éxito de la esta iniciativa.

En este sentido, el Rector de la EARTH, José Zaglul, comentó que “es una gran privilegio para la  EARTH poder apoyar, con su vasta experiencia, en la generación de proyectos innovadores, científicos y tecnológicos, sobre todo, en el uso de tecnología innovadora y limpia, mediante servicios de formación y capacitación profesional”.

La firma de este  convenio se efectúa en el marco de una misión compartida entre Banca para el Desarrollo, EARTH y Ad Astra  de contribuir al desarrollo y crecimiento sostenible del país con responsabilidad social y ambiental.