El Corredor Seco de Centroamérica sufre sequías recurrentes y otras amenazas hidroclimáticas producto de la variabilidad del clima. Cortesía: UCR

El Corredor Seco se extiende a lo largo de la costa pacífica de la región desde Guanacaste en Costa Rica, hasta el noroeste de Guatemala. En nuestro país y Nicaragua se mantiene hacia la orilla de la costa pacífica, pero en El Salvador, Honduras y Guatemala se ensancha, abarcando desde la costa hasta el territorio central.

La investigación se denomina: “Impulsando el desarrollo y resiliencia al cambio climático en el Corredor Seco de América Central: llevando la ciencia a la política en Guanacaste, Costa Rica: una colaboración internacional interdisciplinaria”, la cual  obtuvo ¢49 millones de colones del fondos del Espacio Universitario de Estudios Avanzados (UCREA) de la UCR.

El proyecto es liderado por el Dr. Hugo Hidalgo León, investigador y director del Centro de Investigaciones Geofísicas de la Universidad de de Costa Rica (CIGEFI)

El equipo de investigación plantea que el Corredor Seco de Centroamérica sufre sequías recurrentes y otras amenazas hidroclimáticas producto de la variabilidad del clima.

En algunos sectores se muestran indicios de que la sequía evoluciona hacia condiciones más áridas, lo que podría deberse al calentamiento global,  ya que esta franja territorial es muy susceptible al cambio climático, a los impactos geofísicos y socioeconómicos de la variabilidad y el cambio climático”.

La investigación llama la atención sobre el hecho de que en el Corredor viven diez millones de personas “donde la inseguridad alimentaria y otras manifestaciones de pobreza extrema son evidentes.

“Los habitantes, usualmente conformados en pequeñas familias, encuentran amenazas a sus estilos de vida. La emigración de zonas rurales a urbanas y a través de fronteras nacionales y regionales han resultado en inestabilidad social, la posibilidad de una crisis de refugiados y de conflicto social es preocupante”.

Programa Integral

Esta investigación es el primer paso para lograr crear un Programa Integral del Corredor Seco Centroamericano (PICSC), para lo cual se realizó una “Reunión de coordinación inicial y taller centroamericano UCREA-PICSC”, los días 25 y 29 de setiembre del 2017.

El primer encuentro se realizó en el miniauditorio del Centro de Investigaciones Geofísicas (CIGEFI) de la UCR y estuvo dirigido a académicos (as). El segundo  se realizará el viernes 29 de setiembre del 2017 se expondrá el proyecto a tomadores de decisión y al público general en el miniauditorio de la Facultad de Ciencias Agroalimentarias de la UCR a partir de la 1:00 p.m.

Durante la actividad, tanto el Dr. Hugo Hidalgo León, investigador principal del proyecto, como el investigador Dr. Yosef Gotlieb del David Yellin College of Education de Israel, expusieron los alcances del proyecto de investigación y del PICSC.

El Dr. Gotlieb explicó que “nosotros tenemos cinco años de hacer investigaciones en todos los países que están involucrados en el Corredor Seco Centroamericano. Los fondos otorgados por la Universidad de Costa Rica nos están permitiendo reunirnos con colegas de todos estos países. Destacó que se tiene la participación colaborativa de los cinco países. El proyecto es interinstitucional, interregional, es una colaboración internacional”

Este experto israelí agregó que pretenden crear un programa integral “que reúna todos los aspectos en cuanto a recursos naturales y sociales, porque un cambio en uno, origina cambios en el otro.

“Por eso trabajamos en los dos niveles: humano y natural. El proyecto ganador de los fondos de UCREA es el primero del Programa Integral del Corredor Seco Centroamericano”, agregó el experto.

Por su parte el Dr. Hidalgo señaló que, el PICSC comienza por aumentar la capacidad de investigación en sitio para monitorear sistemas de aire, tierra y agua dinámicamente y proveer sistemas de alerta temprana.

Además se debe optimizar el uso del agua y el suelo usando tecnologías utilizadas con éxito en Israel y otros ambientes áridos, así como desarrollar cepas de cultivos y otras especies que son adaptables a condiciones existentes y cambiantes.

Posteriormente se deben desarrollar nuevas tecnologías y adaptación de tecnologías existentes apropiadas que aumentan la eficiencia, seguridad, productividad y dignidad productor agrícola.