Por segunda vez consecutiva, el equipo del taller de mantenimiento y flotilla de Cargill Costa Rica recibió, este 23 de junio, nuevamente, la Bandera Azul Ecológica, en la Categoría de Cambio Climático.

Este reconocimiento es otorgado por la Comisión Nacional de Bandera Azul por el cumplimiento en establecer medidas de control, reducción y mitigación en combustibles fósiles, consumo de agua, electricidad, manejo de aguas residuales, gestión de los residuos peligrosos y reciclajes valorizables, control de contaminantes atmosféricos, y compras sostenibles, entre otros.

“En Cargill contamos con metas ambientales ambiciosas, con miras a lograr una operación más eficiente. El compromiso de la organización con las metas globales de reducción en el uso de energía para el 2020 es una reducción de un 5% las emisiones de gases de efecto invernadero y un 5% en el consumo de agua fresca, tomando como base los resultados logrados en el año 2015. Por ello, nos alegra obtener nuevamente este reconocimiento, ya que esto confirma que vamos por el camino que nos hemos propuesto”, manifiesta Jorge Calderón, Líder Regional de Relaciones Gubernamentales para Cargill Latinoamérica.

Una de las iniciativas que favoreció, este año, a los índices de los resultados ambientales, fue la implementación del Programa Eco Drive, en conjunto con Purdy Motor, el cual enseña a los choferes buenas prácticas para un manejo económico y eficiente y ha permitido a la empresa reducir las emisiones en hasta un 3% y generar un ahorro en el consumo de combustible.

Adicionalmente, se trabajó de lleno para impulsar una campaña de reciclaje, a lo interno, en diversas áreas de la empresa. Gracias a ello, de enero a diciembre del 2016, se recolectaron 358 kilos de papel, 286 kilos de plástico y 1.827 kilos de cartón.

Por su parte, se realizan compras sostenibles. Esto quiere decir en el área de taller y flotilla no se utilizan productos que contenga CFC para evitar el impacto en la capa de ozono. De esta forma, solamente se trabaja con productos biodegradables para el lavado de vehículos, motores, limpieza de oficinas y se compran llantas, aceites y lubricantes de alto rendimiento para aumentar la periodicidad de los cambios.

Además, este año, el equipo del taller de mantenimiento también participó en la limpieza del Río Ojo de Agua, en San Rafael de Alajuela y desde ya, se plantean acciones a futuro: “El equipo planea intervenir la cuenca del Río Segundo, el cual pasa detrás del taller, y también se trabajará en la protección del bosque y las especies que habitan ahí”, explica Ivana Chavarría, Ingeniera Ambiental de Cargill.